Autismo: síntomas y causas

El autismo es una serie de trastornos determinados por graves déficit del desarrollo, permanentes y profundos. Afecta la socialización, la comunicación, la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y tiene comportamientos repetitivos e inusuales.

Causas:

Los componentes genéticos suelen ser importantes. Por ejemplo, es mucho más factible en los gemelos idénticos que ambos tengan autismo, en confrontación con los gemelos fraternos (mellizos) o con los hermanos. De forma similar, las singularidades del lenguaje son más comunes en familiares de niños autistas, asimismo las anomalías cromosómicas y otros trastornos del sistema nervioso (neurológicos) también son más comunes en las familias con autismo.

Se intuye de muchas otras causas posibles, pero no se han dado fe de estos resultados. Éstas implican:

  • Dieta
  • Cambios en el tubo digestivo
  • Intoxicación con mercurio
  • Incapacidad del cuerpo para utilizar apropiadamente las vitaminas y los minerales
  • Sensibilidad a vacunas

Síntomas:

Cada niño que padece de este trastorno es diferente uno del otro, sin embargo se han constituido algunas conductas bastante similares entre ellos, tales como:

  • Lenguaje poco o nulo, o bien sin el habla.
  • Ecolalia, repite lo mismo o lo que oye (frases o palabras).
  • Actúa como si fuera sordo, pero no soporta ciertos sonidos o luces muy fuertes como por ejemplo, la licuadora o el microondas.
  • No mira directamente a los ojos.
  • Se obsesiona con los objetos sin razón alguna.
  • No muestra ningún interés por los juguetes y/ o no los usa adecuadamente.
  • Tiende a reunir objetos o los pone en línea.
  • Muestra total desinterés por su entorno y en las relaciones sociales con los demás.
  • No responde a su nombre.
  • No obedece ni sigue instrucciones.
  • Cuando quiere algo, no lo pide, toma la mano de alguien dirigiéndola a lo que desea.
  • Rechaza el contacto físico. No le gusta que lo toquen o carguen.
  • Aleteo de manos (como si intentara volar) en forma rítmica y constante.
  • Gira o se mece sobre sí mismo.
  • Se queda quieto observando un punto como si estuviera hipnotizado.
  • Camina de puntitas (como ballet).
  • Puede ser un niño hiperactivo (muy inquieto) o pasivo (demasiado quieto).
  • Muestra agresividad y/o puede ser en ocasiones auto agresivo (se golpea a sí mismo).
  • Tiene una gran obsesión por el orden y la rutina, rechaza los cambios.
  • Se enoja mucho y hace rabietas sin razón aparente o porque no obtuvo algo.
  • Sonríe sin razón aparente (como si viera fantasmas).
  • En ocasiones, estos niños, además de tener condición  autista, tienen algún otro trastorno del desarrollo (retraso mental, motriz, Síndrome de Down, etc.)
  • Solo un pequeño segmento de niños con autismo, llega a mostrar alto grado de inteligencia; su falta de aprendizaje se hace evidente, debido precisamente a su pobre o nula comunicación.

Esta es solo una lista de referencia. Para una evaluación más certera, es necesaria la consultoría de un neurólogo, así como la evaluación de un psicólogo.

 

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