Autismo: El autismo y la música

La música es emoción, es felicidad, es alegría. Es la expresión artística universal, el lenguaje de todos. Y esta última afirmación, también incluye a las personas diagnosticadas con Trastorno de Espectro Autista (TEA), quienes gracias a las melodías, adoptan un estilo de vida en el cual logran expresarse.

El autismo, es un trastorno generalizado del desarrollo que afecta la evolución normal de las habilidades de comunicación y socialización. Las personas con TEA, suelen ser indiferentes a los demás. Se encierran en “su propio mundo” y es muy complicado que dejen a alguien más entrar en él.

Aunque los síntomas del autismo son crónicos, existen tratamientos que pueden controlarlos en gran medida. Uno de los más exitosos, es la musicoterapia.

“Está científicamente demostrado que los niños que sufren algún trastorno del espectro autista a través de la música logran mejorar su comunicación, contacto visual e interacción social”, comentan Ruth y Jordi Ardit, padres de Diego, un niño a quien le diagnosticaron TEA cuando perdió el habla y el contacto visual. El matrimonio experimentó con asombro los beneficios de la música en su hijo cuando iniciaron esta terapia.

Según una investigación realizada por la Universidad de Northwestern (EE.UU.), y publicada por la Revista Europea de Neurociencia, los sonidos musicales mejoran la capacidad de percibir emociones. Los músicos relacionan con rapidez el significado de ciertas canciones con lo que denominan “un sonido emocional”. Por lo tanto, son más empáticos que aquellos que no practican este arte.

Dana Strait, ex–terapeuta de autismo y líder del proyecto, aseguró que es justamente la falta de esta capacidad, la que ocasiona desórdenes de lenguaje en las personas con TEA.

La música ordena el caos, pues el ritmo impone unanimidad en la divergencia, la melodía impone continuidad en la fragmentación, y la armonía impone compatibilidad en la incongruencia”, decía Yehudi Menuhin, el famoso violista y director de orquesta norteamericano. Efectivamente, la música ordena el mundo a veces confuso, de alguien con autismo.

Despertar la empatía y la capacidad de desarrollar la expresividad, son dos grandes avances que la musicoterapia logra con éxito en estos individuos. Síntomas relacionados con la motricidad fina y gruesa, conciencia corporal, atención, comunicación no verbal, conductas rígidas y rutinarias, ansiedad y aislamiento, también mejoran con la intervención de esta terapia.

Diversos estudios aseguran que la música es capaz de activar ciertas zonas y conexiones cerebrales, relacionas con las emociones y los sentimientos. Por lo tanto, refuerza la interacción, y por ende, el lenguaje.

“Con la música se relaja, interactúa, se comunica y te mira mucho más a los ojos. Silba y tararea a la perfección cualquier canción que oye por la radio. La música le hace feliz», relatan los Ardit.

Tener autismo no significa estar aislado, no sentir o no poder comunicarse. Las personas con TEA deben aprender a expresarse de otro modo. Tocando un instrumento, tarareando una canción, silbando una melodía, se sienten comprendidos, apreciados y por sobre todo, involucrados.

Previous Post
Next Post

Leave a Reply