Consejos para enseñar a leer a tu pequeño con autismo

Enseñar a leer a un niño con autismo puede ser una tarea un tanto desalentadora si tratamos de hacerlo con métodos comunes, y es allí donde muchos padres entran en confusión.

Aprender a leer debe ser una actividad divertida para cualquier chico, pero debemos recordar que no todas las personas aprendemos a leer de la misma manera.

Un aspecto importante a tener en cuenta al momento de enseñarles a leer a nuestros hijos con Trastorno de Espectro Autista es que ésta actividad, requiere de un pensamiento creativo, que es algo que muchos niños con este trastorno, no tienen correctamente desarrollado. A esto podemos añadir que, en su mayor parte, los pequeños tienen problemas de atención, lo que les dificulta averiguar las reglas de lectura gramatical. Una vez que tenemos claro lo anterior es que debemos adaptar los métodos tradicionales a sus necesidades.

Pensemos en lo que les gusta, en aquello que los motiva. La música es un gran instrumento en muchos casos. Cuando sea posible, empecemos con un libro de música o con un ritmo que haga que sus mentes se activen. Esto puede hacer de la lectura algo realmente divertido.

También consideremos que el conocer las cosas preferidas de nuestros hijos es tan importante como conocer aquellas que lo agobian con facilidad. Mantener colores, olores o ruidos que lo molesten lejos del lugar de donde estemos enseñándoles a leer, esto es importante para crear un entorno que sea favorable.

Para iniciar, podemos probar haciendo tarjetas. Buscar imágenes de cosas que les agraden y añadir un cuadro de texto en la parte superior de la fotografía es una gran idea. Empecemos con palabras cortas y frases sencillas.

Finalmente, cuando pasemos a los libros de texto, hay que evitar aquellos en los que encontremos animales que hablan u objetos inanimados con rasgos humanos, que tienen posibilidad de incomodar o hasta asustar al pequeño. Busquemos libros donde se exponga la realidad de la forma en la que se presenta, siempre dándoles la oportunidad a nuestros hijos de que sean ellos quienes escojan la lectura.

Los momentos para enseñar y aprender con nuestros hijos siempre pueden ser muy gratificantes pero deben estar marcados por mucha paciencia y control. Si se siente irritado o piensa que el niño ya está muy cansado, no tenga miedo a detenerse y hacer una pausa. Reanude la lección cuando ambos estén más despejados y puedan disfrutar de los espacios juntos.

Previous Post
Next Post

Leave a Reply