Autismo: ¿Cómo ve un niño con autismo el mundo?

Ver el mundo con otros ojos. Esta es probablemente una de las afirmaciones más acertadas para resumir en pocas palabras cómo es la vida de una persona con Trastorno de Espectro Autista (TEA). Aquellos comportamientos inusuales, para muchos extraños, son las consecuencias de varios estímulos que les generan una visión diferente del exterior. Una realidad percibida de otra forma.

“No soy desobediente, soy autista. Y simplemente recibo demasiada información”. Esta es el eslogan de la campaña británica Too much information, llevada a cabo por la organización sin fines de lucro National Autistic Society. La misión de la iniciativa es una sola, generar  la empatía de los nuerotípicos hacia los niños con TEA.

En el video compartido por la asociación, se puede apreciar a un pequeño niño caminando con su madre por un centro comercial. Aunque al principio el infante trata de controlarse termina colapsando ante la gran cantidad de estímulos que aparecen a su alrededor. Sonidos, colores, aromas, que se hacen insoportables debido a su capacidad de captar todo en el umbral más alto de percepción. A esto se le conoce como sensibilidad sensorial.

“A veces, todo es abrumador. Es como si todos los sentidos estuvieran disparados al mismo tiempo; como si no hubiera filtro, como abarcar demasiada información. A veces, eso hace que una persona tenga más habilidad en algunas cosas o que algo que en general las personas consideran fácil, sea de una dificultad inimaginable”, se puede leer en la página web de la institución.

¿Se imagina un mundo en el que todo lo que escucha sea doloroso? ¿En el que cada color que percibe le genere un rechazo inmediato? ¿En el que los olores, incluso los más dulces y fragantes, le produzcan una sensación de asfixia? Captar todo en su máximo nivel puede parecer un superpoder en los cómics, pero en la vida real, fuera de ellos, no es nada fácil lidiar con esta habilidad.

Un estudio de Instituto de Tecnología de California, descubrió además que el cerebro de una persona con TEA interpreta de una manera diferente la información visual que recibe. Los científicos del grupo, a través de diversas pruebas concluyeron que además de la sobresensibilidad que poseen los autistas, tienen una menor predisposición a fijar su atención en los rostros o gestos de las personas.

“Quizá esto les obstaculice más la socialización, especialmente en un entorno complejo, como es el caso de una fiesta, porque pueden tener dificultad para saber a dónde dirigir su atención”, explica el autor principal del estudio, el doctor Ralph Adolphs.

Entender cómo visualizan la realidad, es el primer paso para comprenderlos. Cuando tienen una crisis, cuando lloran sin aparente sentido, cuando se comportan de manera violenta, probablemente solo necesitan un abrazo que los haga sentir integrados, que los aleje de esa soledad en las que son atrapados por su confusión. Necesitan a alguien que se atreva a ver el mundo con los ojos de un niño con TEA.

¡Conozca más de nosotros!

www.aletheia.com.pe

Aletheia Internacional
Centro de Soluciones Psicopedagógicas
(01) 255 8800  Anexo 34 ó 35
contacto@aletheia.com.pe
¡Solicite su Consulta Gratuita, estamos en Miraflores, Los Olivos y Arequipa!
Previous Post
Next Post

Leave a Reply